domingo, 12 de febrero de 2012

EL PASTELERO FIEL (17)

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Han pasado dos años desde que Cayo y su madre llegaron a París y Por fin, poco a poco, llega la serenidad a esta familia ubicada en un país que no es el suyo.
Todo ha vuelto a la normalidad;  Fidel continua trabajando en la fábrica, Pura está totalmente adaptada a Francia y a su  trabajo y Cayo está encantado de la vida en su colegio.
Pura se pasa el día subiendo y bajando de planta en planta en este precioso edificio  de estilo neoclásico y de grandes ventanales, conoce ya a todos los vecinos  y todos o casi todos la quieren y la respetan.
En la primera planta vive mademoiselle Julie, es una mujer soltera, de unos cincuenta y tantos años, de cabello moreno y cortado a lo garçon, con la cara muy pintarrujeada y maquillada, con los labios pintados de carmín rojo y los párpado pintados de azul .
M. Julie se pasa el día tirada en un diván, fumando y oyendo música clásica y operetas.
Cuando sube Pura para llevarle el correo, siempre le dice:
- ¡Ay Puga, Puga!
-¿Por qué te viniste de  l´Espagne?
Se levanta del diván coge dos copitas las llena de licor y le ofrece una a Pura.
Saca el disco del picu y pone uno de flamenco y le dice:
- ¡Baila Puga!
- Gracias Mademoiselle, pero ahora no puedo, tengo prisa.
Y con una gran sonrisa se despide ella y la deja allí con el vestido "arremangao" haciéndose un taconeao  con la cara un poco descompuesta.
Es una mujer encantadora que le ha caído muy bien Pura y le ha pasado un montón de trajes que a ella ya no le están bien.
En el segundo piso viven un matrimonio con 4 hijos. Son los dueños de una cadena de hoteles muy importantes en Francia.
 M.Rene es pequeñito y regordete, su cara parece una manzana rosada, es un poco cascarrabias y nerviosillo.
Mademoiselle Michel es muy alta y rubia parece alemana y tiene cara de buena persona, pero siempre tiene prisas.
Tienen tres hijas y un hijo, Cayo hereda la ropa del hijo, que será de su edad pero es mucho más alto y más gordo que él.
También vive con ellos el servicio, que son dos mujeres, una griega, llamada Olimpia y otra portuguesa llamada Cipriana.
Las niñas cuando se cruzan con Cayo cuchichean y se ríen y Cayo les saca la lengua y ellas se ruborizan.
En el tercer piso vive Monsieur le Directeur y gerente de la fábrica de Fidel con su mujer y su madre ya mayor.
M.directeur y Mademoiselle Margerite no tienen hijos.
M.Directeur es muy alto, moreno y tiene los ojos azules, siempre va vestido con traje y pajarita, parece un galán de cine americano.
Siempre tiene una agradable sonrisa para Pura y para Cayo.
A penas se le ve por el edificio, pasa más tiempo en la fábrica y haciendo viajes de negocios que en casa.
Su mujer mademoiselle Margueritte es alta ,delgada, con grandes ojos oscuros y maquillados con sombra negra, piel muy blanca y pelo castaño cortado a la altura de las orejas, siempre está muy seria, y como ida, e ignora a Pura, nunca habla con ella, cuando tiene que decirle algo se lo dice a través de Jeam Pierre.
La madre de M.Directeur,se llama Apoloníe, tiene cara de arpía y es la que manda en la casa,es la que da las ordenes a la criada Sophie y al mayordomo M.Jean Pierre.
Cuando sube Pura, Madame Apolonie se acerca a ella y le coloca el uniforme; y si Pura lleva los labios pintados coge un pañuelo y se los limpia.
La primera vez que le hizo esto se quedó muy sorprendida, se pensó que tenía en la boca restos de huevos fritos y le dijo Pura : Pardon mademoiselle...
-Pardon, pardon... para hacer su trabajo bien no necesita parecer un pendón...
Demasiado fuerte le pareció este gesto a Pura de mademoiselle Apolonie.
Doña Ramona nunca se hubiese atrevido a hacerle eso... -Pensó Pura-
Con una suegra así... a  Pura no le extraña que M.Marguerite esté siempre con cara de amargada.
En el 4º piso vive una joven americana, en el piso heredado de sus abuelos maternos.
A menudo la visitan jóvenes de ambos sexos y hacen fiestas en el piso.
Es una estudiante un poco alocada pero muy cariñosa y atenta con Cayo.
Cuando Cayo está solo por las tardes a veces baja a la portería y Cayo que está en plena adolescencia las pasas canutas cuando aparece con un mini pantalón y le pide que recoja una prenda íntima que se le ha caído por el balcón.
Cayo recoge el sosten  por un extremo y con el pavo subido se lo acerca sin mirarla y ella le da dos besitos y le dice:
-Merçi Cayo- y se va contorneando sus enormes posaderas.
Y, en la buhardilla hay un mini apartamento para el servicio de Monsieur le Directeur, allí viven Jean Pierre y Sophie la criada de M. directeur.
Sophie es una mujer italiana, de avanzada edad cerca de los 60 años es muy alegre y dicharachera a Pura la quiere con pasiones y a menudo le dice, con risas estruendosas, que cualquier día envenena a la madre de monsieur Directeur.
Jean Pierre quiere mucho a Sophie están juntos desde hace casi 20 años, no hay nada entre ellos que no sea amistad.
Sophie dejó a su marido en un pueblo de la Italia rural del Sur, le manda parte del dinero que gana y le visita en vacaciones.
Podría quedarse con él en Italia pero le dice a Jean Pierre que ya no le aguanta, no soporta el olor a fromage de sus pies ni sus ronquidos.
En realidad sólo utilizan el apartamento para dormir y pasar allí sus días de descanso.
Cayo y sus padres pasan allí buenos momentos en sus ratos libres y sobretodo cuando los señores se marchan sin llevar  trás ellos al servicio.
Para Cayo y Pura el problema con el idioma, practicamente ha desaparecido,su francés es cada vez es más correcto  y más fluido.
Y gracias a la buena  relación que mantienen con M.J.Pierre hace que su adaptación  haya sido más fácil y llevadera.
Se pasan libros, tanto de español como de  Francés, libros de Camus, de Sartre, Antonio Machado, León Felipe, Alberti...etc.
Han  decidido matricularse los tres en  clases nocturnas de bachillerato en un instituto francés.
Aunque están cansados cuando finaliza su jornada laboral; a las 9 de la noche tres días por semana hacen un  gran esfuerzo para ir a clases nocturnas.
Están contentos porque  disfrutan en las clases y disfrutan de su relación con los profesores y demás alumnos, también adultos como ellos.
Hacen trabajos en grupo, de historia, de literatura, filosofía y a veces comentan los trabajos en un petit café que Jean Pierre suele frecuentar en sus ratos libres.
Fidel es un hombre de ideología de izquierdas, muy flexible, de pocos prejuicios, tremendamente inteligente y nada, nada celoso, esto hace que su relación con Pura sea una relación envidiable e inteligentemente  fluida.
Jean Pierre es un poco mayor que ellos, no mantiene relación con ninguna mujer en la actualidad, es un hombre de una cultura exquisita, al igual que Pura es autodidacta, se ha formado en casas de ricos, aprovechando toda la información que hay a su alrededor.

Cayo empieza a sobresalir en el colegio, es inteligente, disciplinado y muy observador.
Ayuda a los demás compañeros a resolver problemas de matemáticas y de física, a cambio le dan comics de Asterix y Obelix.
Se siente  bastante integrado en clase, excepto el día  que la orientadora del instituto hizo  un desafortunado comentario e hirió su amor propio, pero a la vez le dio más fuerzas para aplicarse más.
Esto ocurrió cuando, ya a punto de finalizar el bachillerato  la orientadora les preguntó a cada alumno que querían ser de mayores y al llegar a Cayo le dijo:
-A tí no hace falta preguntarte:
 ¡Tu no llegarás a ser nada porque eres un inmigrante!
Cayo no supo contestar porque no se esperaba ese comentario malintencionado.
Más tarde, esta profesora se tragaría este gesto de racismo cuando Cayo se graduó con Matrícula de Honor y ella tuvo que entregarle el diploma.
No quedándose contenta le dijo:
- Estoy sorprendida nunca pensé que llegaras hasta aquí.
Le echó un capote Mademoiselle Maríe, profesora de Cayo:
-La inteligencia no conoce fronteras mademoiselle.

A Cayo le apasiona el baloncesto, una vez aprendidas las técnicas, el tiene la ventaja de ser de pueblo, de haber practicado juegos tradicionales de saltar y correr, esto le da una agilidad que hace que en baloncesto sea considerado de los buenos del equipo.
 Se queda a comer en el colegio y hasta que comienzan las clases de la tarde bajan al patio a jugar a baloncesto.
En casa ayuda a sus padres con las cenas , después de realizar sus deberes escolares.
Por las noches cuando sus padres se van al liceo él se mete en la cama y coge papel y pluma y como cada noche le escribe a África.
Todas sus cartas comienzan del mismo modo:
Queridísima África: espero que a la llegada de esta te  encuentres bien, yo bien gracias a Dios.
Hace una semana que no recibo carta tuya lo cual me provoca mucha tristeza, pues pienso que ya me estás olvidando.
Yo en cambio no me olvido de ti ni un solo instante , siempre estás en mis pensamientos y estoy deseando volver a verte.
Este verano si apruebo el bachillerato me han dicho mis padres que me dejaran que pase ahí todo el verano, por tanto voy a hincar los codos para sacar buenas calificaciones y pasar el verano entero a tu lado.
No puedo olvidarme de la última tarde que pasamos juntos en el teleclub del pueblo, cuando bailamos agarrados  Yesterday , aún conservo en mi memoria tu almibarado olor a canela y merengue.
No pienso en otra cosa más que en volver a tenerte entre mis brazos.
Cuéntame como están Margarita y Sole y dile a María que la recuerdo sentada en la puerta de la fábrica de harina haciendo ganchillo envuelta en una nube de harina.
¡Cuánto me gustaría teneros aquí a todas!
Aquí no paso tanto tiempo en la calle como ahí, la vida aquí en la gran ciudad es diferente.
Cuando tengo tiempo libre entreno a baloncesto y los domingos jugamos los partidos y casi siempre ganamos.
Yo juego de pivot y me apodan el españolito.
Soy rápido jugando, quitando y pasando balones y veces me aplauden las jugadas.
Les he caído en gracia a los franceses pues no es muy normal aquí que los españoles de a pie caigan bien...
Los domingos por la tarde visito con mis padres y Jean Pierre el barrio de Montparnasse y a veces nos acompaña  una amiga de mi madre que se llama Natalie y muchas veces nos encontramos con escritores, cantautores y pintores españoles.
Querida África espero recibir carta tuya muy  pronto, por favor escribe lo más pronto posible, estoy deseando acariciar  con las yemas de mis dedos tus preciosas letras escritas.
Sin más que decirte te mando un beso muy fuerte de quién te quiere bien:
Cayo.
P/d : Espero soñar contigo.


Continuará




2 comentarios:

Anónimo dijo...

Va genial la historia .A tus sobrinos segundos le encantan tus dibujos , sobre todo el último del baloncesto.
Besos .
Mariche.

Brigida dijo...

Sin duda el dibujo lo he hecho pensando en Pablo, Carlos y Rodrígo.
Bueno y en Lucía también.
Y sobretodo en Jesús y Carolo.