viernes, 23 de marzo de 2012

EL PASTELERO FIEL (22)





Cayo comenzó a leer la carta de África y no daba crédito de lo que estaba leyendo.
No entendía nada de nada..., África quería cortar su relación... El mundo se le venía abajo...
Era su amor de toda la vida y no podía perderla.
Perder a África significaba perder sus orígenes, se quedaría manco, cojo, ciego y a nada tendría sentido para él.
Ya no tendría sentido estudiar para pastelero... Prefería morirse antes de perderla...
Todo le daba vueltas y sintió ganas de vomitar... Pasó unos días muy malos, escribió varias veces a África, aunque le dijera que no le escribiera, pero no hubo respuesta a sus cartas.
Habló con su madre y esta le dijo que no agobiara a su novia, que dejara que las aguas volvieran solas a su cauce.
Pero él no se resignaba y decidió gastar sus ahorros en llamarla por teléfono
Se marchó a un locutorio y puso una conferencia a África:
-Aló..., tía Gregoria...,  puede avisar a África..., soy Cayo, el hijo de Pura...

-¡Ay Cayino! que alegría oírte.

-¿Pos y a "onde" estas?

-¿Le ha pasao algo a tu madre?

-¿Y tu padre no estará malo?

-Si ya os decía yo que no os fueséis a los Parises de la Francia que eso nos queaaa..., muuuu... grande pa nusotros los del pueblo...

-No.., no nos pasa nada tia Gregoria estamos bien sólo quiero que avise a mi novia para hablar con ella.


-¿Y tú mocoso ya tienes novia?

-No..., si de raza le viene al galgo.

-Esa tunanta de la África ya no está en el pueblo se ha ido a vivir a Madrid.

-¿Y tú dices que es tu novia  y ni siquiera sabes que se ha ido a vivir a los madriles?

-¿Tia Gregoria no sabrá usted la dirección o algún teléfono de ella en Madrid?

-Olvídate de ella y  estudia que es lo que tienes que hacer ahora.

Esa perillana no te conviene..., hijo..., demasiao modelna pa mi gusto; claro que tú con tu madre ya estás curao de espanto...
Tú lo que necesitas es una chica formal y decente, esta no iba por buen camino.
Siempre rodeaaa... de muchachos.
Por cierto, pregúntale a tu primo el narrias, que ese debe de “conocel-la” bien...

-¿Tía Gregoria me puede pasar con María la de la fábrica?

-¿Con la María de la fábrica?

-¿Y tú qué quieres hablar con ella? Ella está muy ocupaaaaa... para andar con zarandangas de novios.

-Por favor tía Gregoria páseme con la María.

-A vel que se pueeee hacel...

-María que llama el Cayo de la Pura, que quiere, hablal contigo..., yo la he dicho que estás mu ocupaaa...
Quiere sabel de la África...

-Yo  ya le he dicho que se ha ioo... pa los madriles.

-Tu me dirás..., ya sólo con ese nombre....

¡África!  No se podía llamar Marijuana, Petronila, Chana, Ladislá, Eduvige, Fructuosa., Modesta..., nombres corrientes y molientes que tenemos aquí en el pueblo.
Lo que tendremos que vel...
Yo me he enterao que se ha ioo... pa estudial idiomas y viajal por todo el mundo.
Dicen que va a  estudial pa pastora o algo asina. Que lleva al personal agarraos a una soga como si fuera el ganao y los lleva pol los museos esos que están atiborraos de cuadros.
Primero los monta en un autocal, los coloca a toos en el asiento y por un altavoz les va diciendo a cada uno en su lenguaje...
A la derecha :
La estatua de la mujel sentá y empolvá de harina... como tú María..., ja, ja, jaaaaaaa.
No hace falta ir a Madrid pa estudial idiomas yo ya sé mi nombre en  franchute, alemán, suizo y argentino:
 Glegolie..., Grecgoriac..., Gregoyia...

-¿Gregoria, so mala pécora, quieres parar de una vez y pasarme a Cayo?

Hija ni que fueras la Elena Flancis...

-Mira Gregoria como vaya pa allá te doy un rodeón de cara que te dejo tiesa, so alcagüeta...

-No tienes tu alveliaaaa... pa dalme, aunque parezcas una elefanta, yo no te tengo miedo.

-Tía Gregoria páseme de una vez con la María... ¡Por favor!

-¡Tu calla Cayo! Que dice la mu... fanfarrona que viene  pa... aca a darme un rodeón de cara.

En esos instantes Cayo oye un gran estruendo y unos gritos ha llegado la María y ha cogido del pelo a la Gregoria y la está sacando arrastras de la centralita de teléfono a la calle.
Cayo sigue a la espera mientras ellas dos se pelean en la puerta.

-¡Pelea de mujeres, pelea de mujeres!- gritan los niños y acuden al lugar de la pelea.

Allí están las dos mujeres agarradas cada una a los pelos de la contraria, con las frentes pegadas y arreándose patadas a diestro y siniestro.
En esos momentos pasa por allí el cura del pueblo y les dice: ¡Separaos insensatas! ¡Vaya espectáculo que estáis dando!
No solo no se separan sino que la Gregoria se agarra a la sotana del cura y el pobre cura sale danzando por los aires y va caer de bruces  encima de una plasta de vaca.
La tía Gregoria se da cuenta lo que le ha hecho al cura y santiguandose dice:
Alabado sea el santísimo sacramento del altal, ¿Qué hace usted ahí señor cura?
En ese instante la María agarra a la Gregoria por la pechera y le rompe el vestido dejándola  en "senaguas..."
Los niños ríen y aplauden.
A la Gregoria le empieza a salir espumarajo por la boca como si tuviese la rabia y comienza a soltar toda clase de improperios.
El cura se santigua y no hace más que repetir:
¡Separaos insensatas! Mientras se limpia la cagada de vaca.
En esto que la Gregoria da un salto y se sube en las espaldas de la María agarrándola del cuello y la María cada vez se iba poniendo más colorada y ya estaba medio cianótica cuando llegó la guardia civil:
¡Tía Gregoria suele inmediatamente a la María!
Están las dos detenidas por escándalo público.No les da vergüenza a su edad y peleándose.

Mientras tanto Cayo, desesperado grita:

¡¡Alooooooo..., tía Gregoria!!

Pipiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.

Continuará....

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Genial , me he partido de la risa , super bueno !!!

Muchos besitos
Mariche.

Brigida dijo...

Chiche nos vemos el viernes.
Besitos

sapindana dijo...

como dirían en el pueblo: ¡ay qué tupa de reil! Besos mami