domingo, 20 de enero de 2013

El diario de Pura (4)




Cayo está irritado y confundido leyendo el diario de su madre, está pensando en dejar de leerlo, pues tiene serias dudas si será ético, o, no..., husmear en las cosas íntimas de su madre.
Pero hay algo que le dice que siga leyendo.
Él siempre ha  querido y admirado profundamente a su madre, nunca han interferido en sus vidas las habladurías de la gente del pueblo. Y piensa que si conoce mejor a su madre comprenderá mejor su forma de actuar.
Comprenderá mejor como una chica de familia muy humilde, gracias al esfuerzo de superación, llegó a tener una licenciatura expedida en la universidad de París siendo una pobre emigrante portera de finca.
Entenderá mejor esa insatisfación permanente que Pura tenía en el terreno amoroso con su padre, Fidel, un gran hombre para él.
Insatisfación, que  al parecer, le hacía a Pura buscar en otros hombres las caricias y halagos que él no le facilitaba.
Y es posible, que le dé una pista para él, para su vida, para arreglar sus cosas con África...Está temiendo que esa insastifación de su madre sea hereditaria...

Estaba en estos pensamientos cuando llamaron a la puerta de la casa:

-Cayo..., Cayo..., ¡Abre hijo... soy la Tea!
-¡Hola Tea!, ¿Qué quieres?
-Nada hijo, como me han dicho que te habías quedao aquí... venía a traelte un queso fresco de cabra que hice ayel.
-Gracias, Tea, pasa, pasa; no te quedes en la puerta, que hace mucho frío.
Gracias, hijo, ¿Cómo andas...? ¡Ay qué penita lo de tu madre...!, con lo que yo la quería...
¡Qué buenos momentos hemos pasao juntas remendando ropa en la solana!
Ella siempre llevaba un libro en el cesto de la costura y me decía: Tea si me remiendas los calcetines de Cayo...Yo te leo esta novela... Y yo encantada de la vida...
 Nos leía la novela y le ponía tanta pasión al leerla, que la vivía ella y todas las que allí estábamos.
 Ella leía y requeteleía y yo como una bobona le remendaba todos los tomates que te hacías en tus calcetines; pero mira... no me pesa porque pasábamos unos de los mejores momentos del día; lo peor era, que cuando a ella se le plantaba en las narices... dejaba de leer y nos dejaba con la intriga.
Ya podíamos rogarle... que nos decía tajantemente: mañana más...
Y... lo atrevía... que era, un día de esos que estábamos en la solana, cuando era mu... chica, le dijo la Juana: Pura me podías cortar las puntas del pelo... y tu madre ni corta ni perezosa cogió las tijeras del cesto y empezó a cortar, a cortar ..., cuando igualaba una parte de la melena..., se subía en la otra y asína hasta que llegó a la altura de las orejas, entonces paró y dejó a la Juana como a una escoba recortaaa...
¡Ten cuidao no vayas a dejarme como una mochuela! le dijo la Juana... 
Cuando se miró la Juana en la tapadera de la lata donde guardaba los hilos... y se vió como la Juana de Arco y trasquilá... y no como la Juana de Zacarías, salió corriendo detrás de tu madre, y la quería pegar, pero tu madre que tenía unas buenas patas largas corría como una galga pecera mientras la Juana gritaba como una loca:

 ¡Cuando te pesque te vas a enterar!

-Ja,ja,ja,ja,ja,jaaaaa....

¿Cayo Tú has escuchao... lo que yo....?
-No... yo no he oído nada...  -miente Cayo-
-Pues yo juraría que he oído reírse a tu madre...
-No digas bobadas Tea...
¡Ay! hijo debe de sel que estoy un poco tlau...tlau..."tlamutizá" con la muerte de la Pura, o como se diga eso...,cuando algo te "afeta" mucho...

Como te iba diciendo, mos entreteníamos y mos reíamos mucho con ella, pero, hijo, muchas de las cosas que le han pasao han sido por lo fantasiosa que era...
-Tea, no me toques las narices, mi madre era una gran mujer...trabajó desde que era una niña y su vida no fue nada fácil...
-No me cabe la menor duda, era muy trabajadora, muy guapa, muy buena, pero no me negarás que era muy fantansiosa....

-¿Y... la África, por qué no está aquí contigo?
 Creo que has tenido una trifulca en el "bal" con tu primo el moqueras...
Menudo sinvergüenza, tu primo..., anda todo el día borracho de bal en bal, y no sabe na...más que faltal a la gente.
 Es un faltón y un chulo, la mayoría de los días no va a trabajal, claro... que como la empresa es de su padre... como fuera de otro se iba a la calle en dos días...
¿Y cómo te las arreglas en la casa Cayo? si quieres yo te "avío" la casa...
-Tea no te preocupes yo me las arreglo perfectamente.
-Ya sé hijo, que tu eres una mina, eres igualito, igualito que tu madre...
-Pero ¿Por qué no te has traído a la África? andan por ahí diciendo habladurías, que "sos" habéis "dejao" ¿Eso es verdad, Cayo?.
-No, Tea, no es verdad, África y mis hijas vendrá a Navidad.
-Pos mu... bien hijo, asina... le tapas la bocaza a los cotillas del pueblo...
-Pero... esa muchacha..., si me pelmites que te diga...nunca la vi apropiada para tí.
-Bueno Tea, vamos dejarlo que tengo que arreglar algunos asuntos antes de que cierren el ayuntamiento.
-Bueno... ¿Tienes que il al ayuntamiento? menudo atajo de gandules...siempre están tomando café, y luego dicen que están mu... ocupaos y no tienen tiempo para na....
-Pues a ver si tengo suerte y los pillo en buen momento.

Cayo estaba deseando que se fuera la Tea para sentarse tranquilo en la mesa camilla, junto a la ventana con los cristales empañados para leer un rato el diario de su madre.
Encendió el brasero eléctrico, se puso un cafetito caliente bien cargado acompañado de un perrunilla que le habían regalado las vecinas, y encendió un cigarrillo y se dispuso a seguir leyendo:

Mayo del 1968

Ya me he olvidado del incidente de la cárcel, de mi absurda detención. No llego a entender como la police  me pudo confundir con una estudiante.
Yo no tenía aspecto de una estudiante, ni mis ropas, ni mi aspecto físico eran en ese momento de una hippy o de una estudiante progre.
Algo hay que no me cuadra..., he llegado a pensar que ha sido toda una estrategia de Jaime, he pensado que me ha seguido estos días, y que ha aprovechado la manifestación para indicar a un police, que me detuviera, y que con la confusión del momento aprovechara este embrollo para acercarse a mí de nuevo.
El caso es que yo no le vi por ningún lado. Jaime preparó, cada vez estoy más convencida, este lío.
Sigo pensando que este encuentro no ha sido fortuito. Todo eso me pasa por sincerarme con un desconocido en el tren. Claro que 24 horas encerrada en un vagón dan mucho de sí...
Y me pareció un tipo tan interesante y tan atractivo... Y... yo le debí causar a él muy buena impresión, o de lo contrario como se iba a fijar en una pobre chica de pueblo...
Recuerdo que me dijo que le gustaba hablar conmigo porque mi conversación no era sobre niños y comidas, que le gustaba mi conversación  acerca de los libros que había leído.
Recuerdo que yo iba leyendo el "extranjero" de Camus y me dijo que no era normal ver a una mujer leer este tipo de libros.
Le dije que era un regalo que me hizo el médico del pueblo, cuando fui a despedirme de él y de su familia.
(En realidad no me lo regaló el médico, me lo regaló doña Ramona; al final del libro encontré una sobre pequeñito con una tarjeta y un teléfono, escrita por detrás: Siempre te querré, imploro tu perdón.
Salvador de las Aldobaras Altas.)
Jaime se sorprendió que el libro estuviera escrito en francés y que yo lo entendiera todo.
Además de guapa eres una mujer muy inteligente,- me dijo- Este comentario me ruborizó un poco, y nerviosa apreté la mano de Cayo, se despertó y miró con extrañeza a Jaime y dijo: ¿Quién es este señor madre?.
En esos momentos Jaime salió del compartimento a fumar un cigarrillo y Cayo me dijo: madre no deberías hablar tanto con desconocidos.
Tenía razón Cayo, no debería haberle contado mi vida con pelos y señales, pues el sólo me contó que era músico...
De todas formas, qué raro es que un policía sea músico... o que toque la trompeta y la armónica en una sala de fiestas...
A Fidel no le he contado nada de lo sucedido, ni de mis sospechas  acerca de mi detención, es mejor que crea que todo fue un malentendido... y todos tan felices.
Yo procuraré no volverme a tropezar con él y santas pascuas.

Pasando a otro tema, Jean Pierre es un encanto, me ayuda mucho en la portería, a conocer a los propietarios de las viviendas del edificio y a todos las personas que se ocupan del servicio.
Aquí no los llaman criados como en España, les dicen personal del servicio...Es otra forma más respetuosa de tratar a la gente. La verdad que el personal de servicios deben escogerlo muy bien porque son personas con mucha formación, muy respetuosos, educados y muy cariñosos con los niños.
Me llevo bien con todos, he tenido mucha suerte, en dar con este tipo de personas, no soporto la gente chismosa, retorcida y sobretodo no me gusta la gente con doble cara...

A Fidel, mi marido, le veo poco, sólo nos vemos el rato que vamos al liceo por las noches, pero él está en una clase distinta a la mía.
Ayer cuando salía de clase le vi hablando muy alegremente con una mujer joven, y por un lado me molestó un poco, pero por otro sentí un poco de alivio, pensando... que le viene bien relacionarse con otras mujeres y no ser tan absorbente conmigo.
Estos pensamientos míos deben de ser una forma de acallar mi mala conciencia por mis sentimientos hacia Jaime.
Quiero muchísimo a mi marido y creo que nunca le dejaré por otro hombre.Tampoco le puedo obligar a hacer algo que no le sale...
Conociéndome como me conozco en cuanto le dejara, al minuto estaría echándole de menos. Exteriormente es envidiable la relación que mantenemos, pero hay una gran laguna, ahí, de todos esos años que hemos estado separados...Promesas y más promesas en las cartas...Y mucho amor el primer día en nuestros reencuentros. Pero luego yo veo que él, poco a poco, se aleja y se mete en su mundo y, yo..., me siento solamente como una especie de objeto de sus deseos.
 Él tiene su mundo interior bien atrancado con una enorme losa de granito, al que ni yo, ni nadie puede acceder.
Apenas hablamos...,él lo dá todo por resuelto, cree que nuestra relación es perfecta, el piensa que soy como ese motor perfecto que no necesita nada más que engrasar un poco una vez a la semana...
 Fidel es muy inteligente y siempre he pensado que yo soy poco para él, por eso se aleja y se encierra en su mundo y sólo acude a mí por las noches en la cama...
Compartimos pocas aficiones a él le gustan los motores, las carreras de coches, el fútbol y algo la pintura.
Yo... amo la naturaleza, me encanta pasear y leer novelas, cualquier tipo de novela medianamente decente, amo el teatro y el cine.
Si alguna vez me quejo de no hacer casi nada juntos, me responde que no vivo la realidad de la vida, que vivo la vida a través de mis libros...
Esas parejas perfectas, dice que no existen...,yo no quiero una pareja perfecta sólo quiero un poco más de atención.
No sería justo que yo dijera que me da de lado, porque la verdad sea dicha es que tiene muy poco  tiempo libre, el pobre, trabaja muchísimo...Nunca ha llevado bien este ritmo de trabajo, por eso añora tanto el pueblo. Se pasa la vida despotricando de los franceses y dice que cualquier día lo deja todo y se vuelve al pueblo...

Estaba Cayo acabando este capítulo del diario de Pura, cuando de repente vuelven a aporrear la puerta de la casa:

Cayo...¡Abre, por dios!, soy la Anita...
¡Áyudame hijo! que a mi esposo le ha dao un "patatún"
¡Corre, corre, hijo...!
-Pero Anita...¿Qué pasa?
-El mu... desgraciao que ha bebio más de la cuenta y está tirao en el suelo como muerto, más frío que un escabeche...
¡Julio... "dispielta" desgraciao...!, le decía la Anita mientras le daba unas guantás...a Julio, que si no estaba muerto, lo iba a matar a guantazos...
El otro infeliz, habría un ojo y garabateaba unas palabras sin sentido...
¡Mírale! si nos es capaz ni de hablar...se le ha quedao la lengua encorchá de lo que se ha tomao...¿Pero qué... has "bebio"..., so cabrito?.
Anís, esta borrachera se la debe de haber cogio... con anís por eso le ha dao friolera...porque míralo no para de castañear los dientes...
¡Llévale a la ducha...Anita!, ¡vamos Julio...!
¡Mírale! si parece un pelele, que no puede ni andar...
¡Déjale! ya, coño, Anita... no ves que está fatal...desnúdale y métele en la ducha... con agua bien caliente.
¡Ay, dios mio! toa la vida asina... esto no es vida, me va matar a disgustos...yo ya no puedo más Cayo.
Tu... que eres tan listo como se divolcia la gente, que yo me quiero divolcial, aunque sea a la vejez viruela, ya no aguanto más a este borracho.
Voy a il a preparal los papeles..., y él que se vaya a vivil con su hermana la soltera, que yo ya no le aguanto mas...
¡ Esto no es vida...!
Vaya vida la nuestra aquí en el pueblo, que no hay otra diversión más que bebel en los bares, antes pol lo menos había cine, pero mos lo quitaron...Allí en el cine le tenía yo más controlao... Bebía...pero menos; ahora se ha convertido en un calavera...
¿Pero si se ha meao... toíto..., el muy guarro?

-Cayo busca a un médico Julio se está muriendo y esta bruta no se da cuenta...

-¿Quién ha hablaooo....Cayo...?
-Nadie Anita aquí la única que hablas eres tú...
-Pero si me pareció oír la voz de la Pura, la voz  de tu madre...ahora la que me voy a meal de miedo soy yo...:
"choc...choc...choc"¡ay hijo me mee... toíta...
-No digas bobadas Anita...
-Qué vergüenza Cayo, aquí los dos meaos...
Oye Anita yo creo que deberías de dejarte de bobadas y deberías  llamar al médico, Juan tiene la boca torcida...
¿Al médico voy a llamal yo...? pa que se rían de mí...

Plaf.. plaf.., Anita le arrea dos buenos tortazos a Julio...

-Pero déjale so bruta no ves que está dando las "boqueaas"...

-¡Ay Cayo! qué la he vuelto a escuchal a la Pura...

Continuará... 

3 comentarios:

Nines dijo...

Buenísimo, como siempre me quedo con ganas de más.

Anónimo dijo...

Hola ,
Reitero lo de Nines ,relato entretenido y divertido , ja , ja,
Javichuelo ya estamos enganchados !!!
Mariche.

Brigida dijo...

me alegro que os guste y os tenga
intrigados.
Besos