martes, 30 de abril de 2013

Habitas tiernas






Ya ha comenzado la temporada de las habitas tiernas. El domingo pasado que hacía un día malísimo fui a dar una vuelta al huerto y se me ocurrió acercarme a las "jabas" y pude comprobar con sorpresa que había un puñadito.

Yo había visto que estaban florecidas, pero no había visto las vainas.

Siempre me he preguntado por qué en mi pueblo se dice a veces:

Éseee...ésee... está como una "jabera", es un vainaaa... o es más tonto que un "jabal florio".

¿Qué les pasa a las pobres habas para que se las trate de ese modo?
No se si se debe esta descalificación a que las habas aparecen de repente alocadamente sin orden ni control...

Creo que la solución a mi respuesta la voy a encontrar el próximo fin de semana cuando se lo pregunte a mi amigo, de 83 años, Julio "pelón" que es un crak de la sabiduría popular.



Bueno pues con las "jabitas" en mi poder os voy a poner una receta que mi madre siempre hacía con las primeras recogidas, pequeñitas y tiernecitas.


Se ponen a cocer las "jabas" en sus vainas con  agua en una olla hasta que estén tiernas.

-Una vez cocidas se les escurre el agua y con unas tijeras las cortas en trocitos.

-En una sarten se pone aceite a calentar y se fríe un ajo. (se saca y se reserva)

-También se fríe una rebanada de pan a trocitos.

-Unos trocitos de jamón a ser posible que tenga un poquito de tocinillo.

-Se le añade una cucharadita de pimentón.

-Se incorporan las habas cortaditas con sus vainas y sus granos al sofrito y se les da unas vueltas.

-Machaca el ajo en el mortero con sal gorda, el pan frito y seguidamente le añades un chorro de vinagre, e incorpóralo a las habas.

-Por último bate un huevo y lo añades a todo el rehogado.

Salud.

lunes, 29 de abril de 2013

Rara Avis





El sábado, después de un buen paseo por la dehesa que ahora está en su mayor esplendor,  y perdonad que me repita tanto pero es que la belleza es incomparable...
 Bueno... pues digo que después de este paseo... con la misma ilusión como cuando éramos niños... que tuvimos la suerte de tener en Zarza dos cines; y esperábamos con ansia el momento de entrar en la sala, haciendo cola, todos apretujados, dándonos empujones y con las manos llenas de chucherías...
Pues, así, estuvimos apretujados en una sala en el centro cultural de Zarza. (Sin empujones y sin chuches, esto último no hubiese estado mal)
( Por cierto con el salón de actos tan estupendo que hay, no sé la razón de proyectar el corto en ese cuchitril...)
Pues, os digo... que nos acomodamos en la sala como pudimos y con mucha ilusión y respeto hacia el joven director salmantino y todo el equipo de producción y actores, nos dispusimos a ver el corto.

Antes de nada deciros que Javier Diez es un joven director de cine que ha realizado ya varios cortos como:

- Fuerza Centrífuga (2006)

- Señuelo (2007)

-Nombre y Apellidos (2008)

-Metros Obstáculos (2011)


Podéis verlos en en internet en : Javier Diez : filmografía en cortos.
A mí me han parecido bastante buenos todos, en especial: Nombre y Apellidos.
Además también podéis ver en internet que ha realizado varios videoclips.

   
      " Rara Avis" es un corto realizado con la selección de tres secuencias del guión de lo que llegará a ser una película, en un futuro próximo, cuando Javier encuentre la financiación suficiente para realizarla.

Los protagonistas del corto son:
Leyre Abadía, Roberto G. Encinas y Alfonso Mendiguchía. En los pocos minutos que ha durado el corto se puede observar que son unos buenos profesionales.
El corto se ha rodado en Granadilla y en Salamanca.
 El guión se basa en el regreso de una mujer, cargada con una serie de problemas emocionales, a sus orígenes, a su pueblo, en este caso a Granadilla.
Comienza el corto con la escena donde la protagonista, Anaïs, va corriendo por la desértica carretera que va de Abadía a Granadilla.
 Y, ahí, comienzan a reaparecer sus temores y fantasmas, con la presencia de la imagen terrorífica de un hombre oscuro y de rasgos duros que  la persigue (Tipo thriller americano)
No sabemos si ese hombre es real o estaba sólo en su imaginación... pero a mí me recordaba a un tipo duro e intimidante de Bertolucci o de Scorsese.
Yo particularmente sentí escalofríos en esta secuencia, pues es un acto muy normal caminar sola por esa carretera en medio de la nada...
También me impresionó la secuencia del pueblo. Pues se supone que vas a tu pueblo a reencontrarte con tus orígenes, en definitiva con tu gente, y resulta que eres apedreada, lapidada.
(Esta opinión es de cosecha propia, es posible que la lapidación tenga otro sentido...)
La imagen, donde la chica aparece agobiada esquivando las piedras, me recordó a la película, Los Pájaros de Hitchcock.
En concreto me recordó a la  escena de la playa, donde la protagonista Tippi Herdrn es atacada por grandes bandadas de pájaros.
 Y me gustó muchísimo el fotograma donde sale Jacinto (monitor de jardinería del programa educativo), la madre, Inma Rivas y la protagonista cuando era niña.
Es como una foto sacada del baúl de los recuerdos de una de esas casas abandonadas de Granadilla.
¡Vaya presencia que tiene Jacinto!
Parece que hubiera estado haciendo cine toda la vida y la niña, Nora, es preciosa, y sale tal y como es.
También salió Consoli otra chica de Zarza.
Es un corto muy intenso, en los pocos minutos que tiene de duración puedes sentir que tiene una gran carga psicológica, con imágenes tipo thriller americano, y de suspense inspirado en el cine negro.
Ya para acabar decir que en este corto Javier Diez y todo su equipo tienen una buena base para hacer una excelente película.
Sólo queda esperar que encuentre la ayuda suficiente para financiarla y poder realizarla.
Y que, vosotros y, yo como buena peliculera..., podamos disfrutar en una sala de cine.
Y..., por último, decir: 
Que me ha sorprendido que no haya acudido al estreno del corto ninguna autoridad del pueblo..., ya que de forma indirecta es una forma de promocionar nuestra zona.



lunes, 22 de abril de 2013

El huerto me trae muerto








Este fin de semana ha tocado huerto y hemos quedado "desriñonaooos" y digo "hemos" porque allí ha trabajado todo chichirimundiii.

Alba ha trabajado, a sus cinco años, como una jabata. Todo lo quería hacer ella:
Quería sembrar, quería regar... y se quedó con ganas de coger los "instrumentos " como ella dice, pero claro eso no se lo íbamos a permitir.

Es muy lista y no lo digo porque sea mi nieta. Es que esta niña nos ha salido demasiado lista.
 Cuando estábamos las dos cavando con el "sacho", (ella con uno pequeñito que hizo mi padre), pues cuando estábamos con esta tarea, levantó la cabeza y se quedó mirando a su padre y a su abuelo y les dijo:
Aquí las únicas que trabajamos somos abuela y yo, porque vosotros vais agarraditos a esos instrumentos paseando el modelo.
Ellos iban con el motocultor y la motoazada.(También curraron de lo lindo)
Menos mal que la oyeron ellos de lo contrario hubieran pensado que yo la había malmetido.
Sólo tiene cinco años y ya prometeeee...






Nos hizo un día estupendo y el huerto ya quedó todo preparado para sembrar las plantas y recoger el fruto en verano.








Sembramos:

 Las judías verdes, tomates, berenjenas, lechugas, cebollinos, brécoles y coliflores.
Nos faltan los calabacines, pimientos, calabazas, sandías y melones. 

Y..., lo que ya me acabó de rematar fue aricar las patatas, que ya están nacidas, a golpe de rastrillo. Es que creo que me he pasado sembrando patatas este año.
Y..., cuando empecé por el primer surco a quitarles las hierbas y miraba para la izquierda y veía que me quedaban 14 largos surcos..., me acordaba de mi amigo Juanjo, cuando nos lleva a una de esas marchas de subir y subir por la sierra que no le ves el final nunca, y que siempre me dice Juanjo:
No mires ni para atrás, ni para adelante, ¡hala!: poquito a poco y a tu ritmo.

Es verdad, hay que ir como los burros, sin mirar y sin pensar porque si no te dan ganas de dejarlo todo.
 Sin pensar, sobretodo, porque enseguida te aparece en la mente el saco de patatas que compras en la tienda por cuatro perras.
Aunque enseguida te autoconvences diciéndote que nunca es lo mismooooooooo...
Yo además no le echo herbicidas así que aquí las hierbas nacen frondosas y a sus anchas.

Es duro el huerto pero da mucha satisfacción ver nacer las plantas y recoger los frutos.
Así que no me quejaré demasiado...








También vimos, Alba y yo, nacer a un corderino, en el "prao" de al lado, fue precioso ver como a los pocos minutos de nacer, el corderino casi sin ver, con los "ojinos" como nublados, se levantó tambaleándose para seguir a su madre; que la pobrecilla también caminaba como si nada.
Alba quería quedarse con el corderino para cuidarlo ella, y la convencí, explicándole que el estaba mejor con su mamá.

Ahí os pongo las fotos donde podéis ver lo bonitos que son y el por qué... de las ganas que dan de quedarse un corderino, y con una chivina y con un ternerino...
En general los animales son preciosos de pequeñinos.






Abuelaaaaaaa- dice Alba-

-¿Qué?

-El huerto me traee muertoooooo....

Y eso... me lo dice con su cara de "barrosa" y "melluca" que me la como con patataaaas.



domingo, 21 de abril de 2013

Pastel de berenjenas de tía Chelo




El pastel de berenjenas de tía Chelo está buenísimo y la dificultad para hacerlo es poca.

Ingredientes:

-2 berenjenas.

-Lonchas de queso.

-Tomate frito casero.

-Pechuga de pavo.

En primer lugar, corta la berenjena en lonchas finas, las enharinas y las fríes en aceite caliente.

En una fuente de horno vas poniendo:

- Una capa de berenjenas fritas.

 -Una capa de tomate frito.

 -Una capa de pechuga de pavo.

 -Una capa de tomate frito.

 -Una capa de queso en lonchas .

 -Otra capa de tomate frito.

- Vuelve a empezar con otra capa de berenjenas.Y así sucesivamente para terminar con una capa de queso.

Finalmente mete la fuente al horno unos 10 minutos a 180º.

Salud.

martes, 16 de abril de 2013

Traveling

                             Travelling: Obra de Virginia Rivas


                       Este fin de semana no ha podido ser más completito:
 Viernes y sábado, taller de retrato con la pintora Virginia Rivas en Hervás.
Ahí os pongo mis dos pinturas terminadas y ya tengo otras tres en danza.







                                    De camino a Hervás:






 Y... según iba para allá, desde el coche, no pude evitar sacar unas fotos a la sierra que está  como una paleta de pintor, toda manchada de diferentes  tonalidades en verdes, blancos, rosas y lilas.
 Colores que lucen, ahora, los cerezos, manzanos y ciruelos que en estos momentos están floreciendo.
Si los cerezos en flor son preciosos, no menos lo son los ciruelos, a mí personalmente casi me gustan más los ciruelos en flor, aunque sea menos poético.

                Después de dos buenas sesiones de pintura con compañeros muy agradables, el sábado fuimos a hacer una visita a los Estudios Auriga.












Los estudios Auriga están ubicados a la salida de Hervás.
Son  unos estudios de producción y grabación de cine y televisión, donde se realizan: películas, documentales, spots publicitarios, conciertos, etc..., todo relacionado con los medios audiovisules.
Nos recibió Julio Rivas (conocido como pintor), y muy amablemente nos fue enseñando cada una de las dependencias del edificio y explicando todos sus proyectos.
Es un edificio increíble, al que no le falta detalle alguno:
Sala de grabación; aulas para impartir cursos relacinado con la industria cinematográfica; cafetería; camerinos; terrazas y grandes jardines ...
Y..., lo que más me ha impresionado ha sido el plató.
Un gigantesco plató de 500 metros cuadrados.
A mí, que soy amante del cine, y un poco peliculera..., me impresionó ver este fabuloso edificio.
Todo un lujo en el Norte Cáceres, que hay que promocionar  y dar a conocer para que revierta en la economía y cultura de los extremeños.
¿Os imagináis ir a la salida de los estudios para ver, por ejemplo, a Ricardo Darin...?
El motivo de nuestra visita, además de conocer los estudios, era ver el cuadro que está colgado en la recepción de los estudios de  nuestra profesora de pintura:
Virginia Rivas.




                              
 El cuadro se titula: "Travelling"
Es una pintura gigantesca de más de 4 metros de largo por casi 2m. de ancho, que por la cantidad de pinceladas y tonalidades que lleva, Virginia tiene que haber echado el resto hasta terminarla, no me cabe la menor duda. 
Es una obra abstracta magnífica, llena de vigor, de humanidad y de emociones... del mundo del cine, que Virginia valiéndose de colores, texturas y símbolos ha reflejado muy bien en este impresionante lienzo. 


                    Por la tarde pasé, del mundo del séptimo arte, al mundo del arte de cultivar el huerto, que, aunque muy diferente, también hay que tener arte para esto del huerto y a mí... me falta mucho que aprender... todavía.
 Estuve "arrascando"(como dicen en mi pueblo) las patatas. Qué consiste en raspar con un rastrillo, y con mucho cuidado la capita de arriba de la tierra, para que salgan las patateras a la luz. Por lo visto esta labor las ayuda a nacer.
Algunas ya han nacido, ya asoman la plantitas por encima de los surcos. Creo que ha habido suerte y no se han podrido.
Ya veremos la semana próxima  lo que pasa... porque con esto del campo nunca se sabe.
 El domingo nos hicimos una buena marcha por las colas del pantano hasta Granadilla.
 Como siempre la dehesa estaba espectacular, las encinas con la candelita ya florecida, igualmente, las jaras y los tomillos.
Y las praderas están llenas de margaritas semi escondidadas entre el "cecillo" rosado, que con el telón de fondo de las aguas del pantano, es toda una recreación y un placer para la vista.
 Acompañamos a Angel el cabrero parte del camino y, como siempre, hablamos de lo difícil que está todo... de la miseria que les pagan por un cabritillo y el gran sacrificio que hacen ellos para sacarlos adelante...
 Que... por no tener no tienen ni siquiera un día libre a la semana.
Alguna de mis cabritillas preferidas cojeaban, se debe a que con tanta agua que ha caído se le han infectado las pezuñas.
Pero este año tienen hierbas y flores para hartarse comer como podéis ver en la fotos que os pongo.
Las orillas de las aguas estaban llenas de peces: barbos y bablás; y las charquitas llenas de ranas cantando como locas.











                                           (A ver si véis la ranita)

A la llegada de la marcha... ¡Qué llegamos hambrientos!, nos tomamos un gazpacho que dejé hecho con tomates congelados del verano pasado (esto de congelar los tomates, ya cortaditos, es una buena idea) y también comimos unas migas que hizo mi cuñada, pollo en salsa y unas ensaladitas.

                Y..., todas las calorías que habíamos quemado en la marcha..., en pocos minutos, volvieron a nuestras riñoneras.


miércoles, 3 de abril de 2013

Paella de pescado





Esta paella la podéis dejar apañadita antes de salir de casa y cuando volváis sólo tenéis que echarle el agua, ponerla a cocer, y en 10 minutos está lista para comer.

Ingredientes:
-3 Filetes de gallo o rape ( o lo que tengas) congelados.
-Un arreglo de marisco, también congelado, para paella.
-Pimiento, tomate, cebolla, ajo, pimentón y azafrán.

En una paellera o sartén echa aceite de oliva, cuando el aceite esté calentito haz el sofrito con el pimiento, tomate, cebolla y ajito, todo muy picadito.

Cuando ya empieza a estar pochadita la verdura  añade el gallo troceado y el arreglo de marisco.
Seguidamente  echa el pimentón.
 Se rehoga unos segundos y  añádele un buen rocío de sal gorda, para que quede sabrosito.

A continuación echa el arroz,  una tacita por persona y  déjalo ahí que se tome bien tomadito, todo el tiempo que haga falta, hasta que regreses a casa.( como veis en la foto)

Cuando regreses le añades: el agua y el azafrán, lo dejas cocer, y en contra de lo que se suele hacer con la paella que el arroz no se toca, yo, de vez en cuando,  le doy vueltas con una cuchara de madera para que el arroz suelte el almidón y se quede melosito.


Diario de Pura (9) y último




¡Deme la carta y márchese! , por favor -le dice Cayo a Salvador-

-Coge la carta, la mira y la remira y la pone al final del diario. Antes de leer la carta quiere saber lo que su madre ha escrito en el diario.

Julio 1980
Vuelvo a retomar la escritura en mi diario después de tiempo sin escribir nada. He pasado una mala racha y no tenía ganas de nada.
La relación que mantuve con Jaime ya no existe. Cada día me exigía más y más... quería estar conmigo a todas horas, me sentía agobiada y atada de pies y manos.
Todo acabó el día que celebramos su cumpleaños en el hotel. Como en otras ocasiones, en casa, puse la excusa de que tenía que preparar un examen.
Jaime estaba muy nervioso y nada más entrar en la habitación sacó del bolsillo una papelina y la snifó en el cuarto de baño. Él se pensaba que yo no le veía, pero le estaba viendo reflejado en el espejo y me dejó un poco perpleja, yo no sabía que se drogara.
Me entró un nerviosismo y un estado de ansiedad y miedo como nunca lo había experimentado.
Al rato salió del baño eufórico y como me vió callada y preocupada, sacó otra papelina y me dijo:
Prueba esto, que vas a entrar en un mundo maravilloso.
Por supuesto, me negué, y aturdida y medio mareada cogí mis cosas y me fui del hotel.
Él salió tras de mí, gritándome e insultándome, puta,  más que puta, vas a hacer lo que yo te diga.
Yo cada vez corría más, pero se me torció un tobillo y me alcanzó.
 Con la cara descompuesta, me dijo que si me creía que me iba a librar de él, así como así, que lo tenía claro.
Me apretó fuertemente del brazo y me llevó practicamente a rastra al hotel. Allí me violó como un animal y le odié a muerte.
Ahora puedes irte, seguía gritándome: so puta, y que esto...de escaparte no vuelva a suceder...
Llorando y humillada me marché a casa, sin saber de que forma podría poner a fin a esta relación.
He vuelto a caer en la trampa, yo que creía que había encontrado al hombre perfecto que me daría amor, ternura y además tendría a alguien con quien compartir mis aficiones. 
Pero siempre hay "algo", y esto es gordo, pero que muy gordo, se droga..., y hoy lo ha demostrado, se convierte en un animal sin límites.

Estuve toda la semana mal, y Fidel que me conoce bien, me dijo un día:
Pura ¿Qué te pasa?, sé que algo pasa... y sé... que algo me quieres contar y no te atreves.

Le conté toda mi aventura con Jaime y para mi sorpresa a él no le sorprendió nada de nada.
Y tuve el valor y la desfachatez de decirle:
¿Parece que te importa un pimiento que te haya engañado Fidel?
Pura, la historia se repite...-me contestó-.
¿También sabes lo de Salvador?
Sí, Pura, me dijo, no necesito que me des ninguna explicación, puedes tener todas las aventuras que te apetezca, lo único que te pido es que permanezcas a mi lado, que no me abandones.
Al oír a mi marido decir esas palabras me derrumbé y me abracé a él, lloré amargamente y me sentí tan protegida que me quedé profundamente dormida.

La tarde del domingo la pasé con Fidel y hablamos largo y tendido del tema de la noche anterior y él quería que denunciásemos a Jaime, pero yo le dije que no nos harían ningún caso porque Jaime era inspector de policía.
Prometí a Fidel no volver a ocultarle nada y él me prometió estar más pendiente de mí.
Llegamos a un acuerdo, cada uno podía tener la relación que le apeteciese, pero siempre nos lo contaríamos todo para que no hubiese sorpresas.
De esta forma Fidel y yo empezamos a estar más unidos que nunca.
Yo le dije que había  encontrado a un hombre en mi vida, del que seguía enamorada, y que era Salvador.
Salvador,- continúe dicéndole- hacía que me sintiera querida e importante.  Pero todo se estropeó por ese maldito día que había bebido y tras una discusión, me dió un tortazo y con tan mala suerte perdí el equilibrio y al caer me rompí  el brazo.
No le comprendí el día que corría, desesperado, detrás de mí para que yo no me viniera a París, y yo subí  por una escalera vieja y podrida, se rompió un paso de palo y caí al suelo y quedé inconsciente.
Le culpé de lo que me pasó... pero ahora sé que él no fue del todo culpable de este accidente.
Sé, por mi amiga Ani, que vive atormentado desde aquel día; que nunca más volvió con su mujer; que se divorció y acabó la carrera de medicina y que se ha convertido en un médico respetable.
Muchas noches sueño con él, que está a mi lado y me despierto viendo su rostro a mi lado, y acaricio sus cabellos rojos.

¿Y por qué no te quedaste con él , Pura?, me dijo Fidel...
Te idealicé en la distancia, le dije a Fidel.
 Y no es que seas peor ni mejor..., simplemente eres como eres, eso sí, un poco sieso, le dije riendo, pero un gran hombre.

Lo siento Pura, me dijo, en cambio yo siempre te he  querido como eres y nunca me he equivocado, te quiero así, con tus virtudes y tus defectos.
En cuanto a mí..., soy así y no sé ser de otra forma.
Ya me gustaría..., por ejemplo, comprarte un ramo de flores... y venir saltando de alegría a casa para regalártelo... pero me da vergüenza comprar flores, e ir por la calle con un ramo de flores...
No me sale Pura, no me sale ser romántico. Soy un hombre chapado a la antigua...
 Yo comprendo...tus gustos y envidio a esos hombres que pasean por los jardines, agarrados de la mano de sus mujeres... pero yo no puedo, mi timidez extrema me lleva a comportarme de esa forma extraña y retraída.

Eres tan buen hombre Fidel que tu bondad y comprensión, a veces, me hace tener remordimientos de mi comportamiento- le dije.
 Pero tú has estado demasiado tiempo solo y eso te ha hecho tímido y egocéntrico.Y eso hace que yo busque fuera lo que no encuentro en tí.

Sí, Pura, te entiendo perfectamente, pero yo no tengo esa necesidad que tú tienes...o mejor dicho esa insatisfacción permanente que tú tienes en tu vida. Será porque no me complico la vida como tú, simplemente te amo a mi manera...Que según tú es insuficiente...

Fidel, a las mujeres nos gusta que nos mimen y nos adoren...

Pero, Pura, eso es un comportamiento machista...

¡Qué tonterías! Eso es buen rollito Fidel. Si tú eres amable y cariñoso conmigo la relación fluye y yo, igualmente, lo sería contigo, pero si sólo eres amable cuando buscas sexo "eso" a mí no me vale.
Ni a mí... ni a la mayoría de las mujeres...
Sé, Fidel, que tú no has estado con ninguna mujer que no sea yo... pero intuyo que no es por falta de ganas...

Pura...bastante tienes ya con tus líos como ahora intentar buscar cosas raras en mi interior...
Pues sí, Pura, me gustan otras mujeres, pero eso no significa que quiera liarme con ellas...
Y, puesto que estamos sincerándonos, continúo Fidel, tengo que decirte que tengo que darte algo que vengo ocultándote durante mucho tiempo.
Fidel se dirigió al dormitorio y del último estante del armario sacó de una caja escondida un montón de cartas.
¡Toma!, me dijo: son de Salvador...

Me puse como loca de alegría y pasé casi toda la noche leyendo las cartas de amor de Salvador.
En todas me pedía que sólo necesitaba un "Sí" para que viniera a París a verme.
Y por supuesto en todas las cartas me pedía perdón por aquellos tormentos, por los que en su día, me hizo pasar.

Cuando terminé la última carta,( que tenía en el matasellos la fecha de cuatro días atrás), miré a Fidel, y Fidel, más como un padre que como un esposo, me dijo:

¡Escríbele!

Gracias, gracias...

Escribí a Salvador y como no quería que hubiese nada oculto entre nosotros le conté la relación que había mantenido con Jaime, le dije que en realidad a quién yo buscaba en Jaime era a él.
A los 5 días recibí carta de Salvador estaba loco de contento y me dijo que si podía venir a verme. Lo consulté con Fidel y me dijo, que él lo que quería era verme feliz..., que yo hiciera lo que creyera conveniente.

Y de esta forma volví a retomar la relación con Salvador en la distancia. El venía a verme una vez al mes y pasábamos unos días juntos.


Noviembre 1999
Fidel ha comenzado a tener fallos en la memoria, me dice Salvador que eso, es muy probable, que sea una demencia senil prematura.
Me enternece y me apena ver así ... a un hombre tan fuerte y tan seguro de sí mismo como siempre ha, sido.
Nuca le dejaré, cuidaré de él toda mi vida como él lo ha hecho de mí, y ,eso, se lo he dejado muy claro a Salvador y lo entiende perfectamente.
Salvador no me agobia, me quiere y respeta mis decisiones.

Noviembre 2011

 Me invade la tristeza, hace  más de un año que mi marido murió y nunca me he sentido tan sola a pesar que mantengo la relación con Salvador, que me ama y le amaré hasta la muerte.
Pero Fidel ha sido para mí un gran apoyo, un hombre bueno y generoso, y lo que es más importante ha sido el padre de mi hijo.
Sólo tenía un fallo, no sabía amar a las mujeres...

En cuanto a Jaime, sigue acosándome cuando encuentra la oportunidad. A veces me me envía un policía a casa para que me acerque a la comisaría, argumentando que mis papeles no están en regla.
Yo le digo a Jean Pierre que me acompañe y aunque él me hace pasar sola a su despacho, como sabe que me están esperando, no suele pasarse demasiado.
Tuve que contarle todo el embrollo a Jean Pierre y el me dijo que lo solucinaría enviándole una nota a la mujer del inspector.
Para poder llevar el plan a cabo, debería quedar un día y a una hora concreta con él en el hotel.
Y ese mismo día citaría allí a la mujer del inspector.
Llegó el día, yo iba muertecita de miedo a la cita y cuando llegué al hotel vi por allí  un gran revuelo y una ambulancia. Alguien gritaba que una alemana había matado a su marido.
Enseguida comprendí lo que había sucedido, me fui del lugar, bajé las escaleras del metro y me topé de narices con Salvador, pues esa semana había venido de España para verme y estar conmigo.
A pesar de que estaba nerviosísima no quise contarle a Salvador nada de la cita  con Jaime, pues no quería que se pusiese celoso.
Me acompañó hasta casa y quedamos en vernos al día siguiente en una estación del metro de París para luego dirigirnos a un publecito de la costa a pasar unos días.
Yo encontré raro a Salvador, me dijo que de dónde venía, de ese barrio tan elegante, en un tono malhumorado, pensé que estaba cansado del viaje y no le dí importancia.
Más tarde me contó él, que me había seguido y estaba indignado porque creía que le le estaba engañando...


Estaba Cayo leyendo el diario de Pura cuando de repente los cristales de la ventana se empañaron de tal forma que no se veía practicamente nada.

Aparecieron letras escritas a gran velocidad:

Cayo:

- Correeee...avisa a todos los vecinos; que se suban a las azoteas o a los tejados. Viene a lo lejos, una enorme riada devastadora, arrastrando coches, ganado y hasta a alguna persona.

-¡Qué bobada madre! me van a decir que estoy loco.

-¡Qué importa eso ahora!, ¡Súbete al sobrao y mira por el ventanuco!, no verás todo lo que yo veo pero verás algo raro.

Cayo subió al sobrao y miró por el ventanuco y lo único que vio fue una oscuridad inmensa y que llovía a mares.
Cogió un paraguas, salió a la calle;  el agua ya estaba al nivel de las aceras y fue avisando a todos los vecinos.
 La mayoría creía que se había vuelto loco, pero cuando vieron que las aguas iban subiendo, le hicieron caso y se subieron a las azoteas.

Cuando Cayo regresó a su casa en los cristales empañados había una nota:

 Ha reventado la presa del pantano y se ha tragado al pueblo que está al lado.

Las aguas lo inundan todo, hijo, ¡Ten cuidado!.

De repente Cayo se acordó de Irene y salió a la calle, e  intentó poner su coche en marcha pero no le arrancaba.
Casualmente pasaba por allí Salvador, le preguntó dónde iba, y le contó todo lo que su madre le había comunicado y que iba a la finca de Irene.
Don Salvador le dijo que si quería que le acercaba en su todo terreno.
Cayo, accedió, se montaron juntos y se dirigieron hasta la finca.
Al llegar allí se encontraron con un espectáculo dantesco. Por el arroyo y por todas la vaguadas iban flotando, vacas, cabras y ovejas ahogadas.

A lo lejos pudo ver a Irene y la familia peruana que estaban subidos en el techo de la casona.
Ireneee...Irene... gritaba Cayo desesperado, mientras trataba de salir del coche y de ayudar a salir a D. Salvador...
La corriente se llevó a D. Salvador y Cayo nadó para poder rescatarle pero fue imposible una gran tromba de palos y de basura y animales ahogados le empujó y le arrastró a gran distancia.

Cayo se agarró como pudo a una enorme rama de una encina centenaria y consiguió trepar hasta la rama más alta.
Irene le miraba desesperada, desde lo alto de la casona,miraba, como se zarandeaba con el viento y la lluvia. Temía por su vida.
Gritaba: Cayoooo te quiero... por favor resiste....
Irene yo también te quiero y quiero vivir contigo el resto de mis días...

Cayo palpó en su bolsillo y cogió el diario de Pura y lo arrojó a las aguas; de esa forma rompió para siempre con su pasado y siguió gritando:
Ireneeee te quiero...
Pasaron la noche, más larga de sus vidas, unos en el tejado y él en la encina, y cuando amaneció las aguas habían subido aun más, pero el cielo estaba claro y el viento había amainado.
Las aguas seguían arrastrando enseres, animales muertos y una tanda de corchos de alcornoques.
Se agarró a un corcho y se dirigió hacía la casa, se agarró a la verja de la ventana del piso de arriba y pudo trepar hacia el tejado y fue hacía Irene, se abrazaron y besaron, mientras Irene lloraba diciéndole: que había perdido a todos sus animales y que su bonita casona se habría destruido, y Cayo la consoló diciéndole que cuando todo volviera a la normalidad levantarían de nuevo todo... los dos juntos, si ella quería ser su pareja.
Entre risas y llantos se besaban y los niños peruanos les aplaudían.
Se abrazaron todos para darse calor y ,en esos momentos, Cayo comprendió que de ahora en adelante esa sería su nueva familia.

En el móvil de Cayo había un mensaje de África: ha venido un gendarme a casa y ha dicho que han visto en una grabación de una cámara de vigilancia, que  tu madre no sufrió un accidente, que fue empujada al andén por un hombre de edad avanzada, no se le ve la cara , lo único que se ve es el cabello ondulado y pelirrojo.

¡Maldito seas Salvador!, gritó Cayo.

Corrió un tupido velo con respecto al diario de su madre y la carta de don Salvador, que nunca llegó a leer porque se fue, con el diario y con D. Salvador, riada abajo.

Por, supuesto, se separó de África pero mantuvieron, él e Irene, una maravillosa relación con ella y sus hijas, y les visitaban en fechas señaladas.
En la casa rural de Irene Cayo montó una escuela especial de alta pastelería donde acudían famosos cocineros y alumnos a realizar cursos.
Viajaban juntos en determinadas épocas, a Japón, China y América y triunfó con su pastel ibérico a la crema glacé de bellota avellanada. 

Fueron, Cayo e Irene muy felices el resto de sus días. 

Y su querida madre, Pura, como le prometió, no volvió a escribir en los cristales empañados.

Pura pasó por la vida como una flor de jara, delicada, frágil, confiada y con fuertes raíces,  buscando, siempre el amor, en medio de un mundo hostil.

Fin.

martes, 2 de abril de 2013

Semana Santa (2013) en Zarza de granadilla, Pasada por agua.

















Esta Semana Santa, (no sé si os habréis dado cuenta) pero ha llovido para dar y tomar..., pero a pesar de eso las procesiones se han celebrado en el pueblo. Eso sí las imágenes iban protegidas con un plástico.



Todo el pueblo rebosa agua; los huertos están anegados y mis amigos los hortelanos esperan que escampe para poder sembrar. Y... tememos por las patatas, no sabemos si saldrán adelante o se pudrirán en la tierra encharcada...

Pero, también, ha habido un día...¡Un sólo día que no ha llovido!; que ha salido algún rayo de sol, y a mí  como me gusta tanto el campo.... aprovechaba los claros para dar un paseíto.

Me acerqué al pantano por la dehesa, y el trayecto, como siempre, era de una belleza espectacular, las praderas verdes repletas de florecillas: blancas, lilas y amarillas .
Regatos y regatillos llorando agua, embarrando los caminos y encharcando las praderas de cantueso y jaras ya florecidos.

Es una maravilla oír a los pajarillos, canturreando y ver grandes milanos y cuervos volando  casi a ras del suelo y haciendo un posado en los postes y en los alcornoques.

 Las colas del pantano están tan cerca que llegas al agua en 20 minutos desde Zarza.
Ha subido el agua de forma increíble, y los caminos que están por debajo de las porteras han desaparecido del mapa.

Me encontré con las cabrillas del hijo de la Guille  y estaban paradas al lado de una encina, yo creo que estaban despistadas porque no sabían por dónde tirar.

Lo mismo me sucedía a mí porque todo estaba inundando, me descalcé, pasé un regatillo y me eché un rato al sol encima de mi anorak y casi me quedo dormida con el calorcito del sol, el canto de los pájaros y el croar de las ranas. Pero una nube me echó un chaparrón y me  devolvió a la realidad.

 De regreso a  casa el agua caía de nuevo, me iba lavando la cara y el pelo, y embriagada con aromas de jara y tomillo, pasé unas horas estupendas disfrutando del paísaje tan increíble que tenemos al lado de casa.

 Y una vez más pensé en lo afortunados que somos los zarceños por tener un paisaje tan maravilloso.