-Compra en la pescadería una palometa y le dices a la pescadera que te la haga filetes. Sala y pasa por harina los filetes de palometa.
-En una sartén pon aceite y fríe el pescado (no te había dicho que, la palometa no es una paloma pequeña, que es un pescado, perdona) y junto al pescado sofríe,( lo de siempre): puerro o cebollita, pimiento verde o rojo.
-Cuando el pescado esté frito le añades medio bote de tomate frito casero.
-Lo dejas unos minutos que haga chups.., chups y listo...
Este plato lo puedes hacer con cualquier otro pescado, yo lo he hecho hoy con la palometa, ya lo ves en la foto.
Otro plato sencillito y rápido y solamente necesitas unas verduritas y el caparazón de un pollo. A ver como te explico cual es el caparazón del pollo... -Compra un pollo y lo vas cortando y separando:
-El muslo y el sobre muslo, las alas junto a los muslitos.
-Las pechugas, sacas primero la de un lado y luego la del otro.
-Y..., lo que te queda.... es:
¡El caparazón del pollo!.
-En una cazuela pon aceite de oliva en el fondo.
-Cuando el aceite esté caliente sofríe un puerro pequeño, pimiento, un tomate maduro y le añades una cucharadita de pimentón de Zarza de Granadilla.
-Cuando tengas hecho el sofrito le añades el caparazón del pollo, media pastilla de caldo concentrado, el repollo finamente picado y agua.
-Lo dejas cocer a fuego lento bien tapadito durante 20 minutos.
-Una vez cocido, saca el caparazón del pollo con unas pinzas y lo pones en un plato y lo dejas enfriar.
- A continuación con la ayuda de un tenedor ve sacando la carne del pollo.
-La cortas a trocitos con unas tijeras y se lo añades al caldo de verduras.
-Y si fríes una rebanada de pan en aceite de oliva y se la echas al momento de servir la sopa te quedará un plato exquisito.
El juego de la vilandra llegaba en el otoño cuando se recolectaba el maíz. Recuerdo que en San Miguel nos sentábamos por la noche alrededor de la lumbre y con la luz de un candil de carburo desgranábamos los "millos", el maíz, lo hacíamos ayudados por una "Jusaa" que era la parte interior de la "panocha". Mientras desgranábamos los millos los más mayores contaban cuentos de miedo, de fantasmas y de ánimas benditas que se aparecían y nos cagábamos de miedo los más pequeños escuchándolos.
Mi marido dice que a ellos mientras desgranaban los millos les hacían rezar el rosario y él para no aburrirse iba desgranando fila a fila la panocha haciendo caminitos y labores en la "jusaaa". Al rato de estar desgranado los millos, empezaban a picar las manos pues había algunos millos que tenían las aristas muy pronunciadas y hacían que la tarea no fuera muy agradable a veces.
Bueno..., pues con la "jusa"de la panocha y una vilandra empezábamos los juegos del otoño.
Este juego se realizaba del siguiente modo:
1º Había que tener una vilandra, que era como una raqueta rectangular de madera, parecida a un recogedor de basura y además la "jusaa" que era el objeto para ser lanzado.
2º Se jugaba en pareja.
3º Se hacía un gran círculo en el suelo y se metía en el un jugador, que con la vilandra lanzaba la "jusaa" lo más lejos y alto posible para que su oponente no se la devolviese. Si se la devolvía y entraba en el círculo ganaba y se cambiaban los papeles entre los jugadores.
El viernes por la noche se produjo en la sierra de Hervás un gran fuego, al parecer provocado, que ha arrasado 300has. de monte bajo y matorral.
Afortunadamente la arboleda de robles y castaños no ha sido quemada. Se me encogía el alma, ver en plena noche, alumbrados por una inmensa luna, como grandes llamaradas iban avanzando por la sierra, y más aún, sabiendo que quedaba toda la noche por delante para que el fuego se propagara, acabando con plantas y todo tipo de animal que se encontrara a su paso y sin que los bomberos y helicópteros pudieran actuar hasta que amaneciera. Como así lo hicieron en la mañana del sábado. Helicópteros e hidroaviones pasaban por el cielo de Zarza en dirección del pantano a cargar agua y así se pasaron el día entero hasta que sofocaron el incendio. Por la mañana, en Zarza, estábamos con esa neblina de humo que aparece en la foto. La verdad, que este sábado entre el fuego de la sierra y el humo que echan los secaderos de pimientos, estábamos todos los zarceños más ahumados que las morcillas patateras. Bromas a parte, si es cierto que el incendio ha sido provocado no puedo entender como puede haber gente tan ruin y mezquina...
Como aún sigue haciendo calor... y además como decía un señor un día, en un bar en Zarza, que le habían quitado el "guarrapo"(cerdo) porque le había subido el "Colectol"(Colesterol) y los "Triquitraques"(Triglicéridos). Pues a mí también me ha subido el "colectol" y los "triquitraques" y solamente por un mes que he estado sin ir a la piscina. Así pues, tengo hoy para cenar una hermosa ensalada de: -Lechuga -Tomate -Pollo -Jamón cocido -Pasas -Ajito -Queso fresco -Manzana -Nueces -Granada. Como ya estamos en otoño añado a la ensalada frutos propios del otoño, las nueces y la "engranaa....", esta la he cogido del árbol demasiado pronto y los granitos aún no tienen su precioso color rojo carmesí, están sólo rositas. Todos los ingredientes bien mezcladitos con aceite de oliva, sal y vinagre de módena y lista para comer.
Las ferias en Zarza eran antiguamente las fiestas más importantes del pueblo; eran eminentemente ganaderas, se vendían burros, pollinos, mulos, mulas, caballos, cerdos, ovejas, vacas, gallos y gallinas, etc....
Además venían "componeores jolateros" y vendían toda clase de utensilios de cocina fabricados artesanalmente: de latón, de lata, de cobre, de cinz y de hierro.
Por otro lado estaban los alfareros que vendían tinajas, cántaros, botijos, pucheros, ollas, fuentes y platos de barro en basto y más fino, con filigranas de Alba de Tormes.
A mi me encantaba ver toda la cacharrería y casi siempre nos compraban una regaderina de cinz, o un calderillina.
También vendían cestos, banastas y costureros hechos con tiras de madera de castaño o con mimbre y aperos de labranzas para los animales, albardas, aguaderas de esparto", zajones"(zahones) y fustas de piel.
La feria del ganado se hacía en el "legio" égido, y la venta de cacharrería se ponían a lo largo de la carretera de Granadilla, pegados a la sombra de los grandes corralones, que hoy todavía siguen estando ahí, enfrente de las casas baratas.
También había grandes puestos con frutos secos, caramelos, almendras garrapiñadas y turrón del duro.
Había baile en la sala de tío Gonzalo y de tía Catalina los tres días de ferias.
Tocaban grandes orquestas por la mañana y por la noche.
Las ferias de hoy día no son ni la sombra de lo que eran..., logicamente los tiempos han cambiado y estas ferias son como una muestra de lo que fueron antiguamente.
La gente en Zarza sigue fiel a la tradición, divirtiéndose y pasándoselo lo mejor que pueden y además vienen artesanos de todos los alrededores y nos enseñan y venden sus productos.
Aquí tenemos un buen artesano del corcho, Rafa que hace preciosos y divertidos objetos, trabajando nuestro preciado corcho de alcornoque.