viernes, 20 de noviembre de 2020

A mi tía Ángeles, otra triste despedida

 



Querida tía Ángeles me ha dado mucha pena y he sentido mucho que te hayas ido de esta manera… tan rápidamente y tan solita…

 Las complicadas circunstancias que rodean a esta pandemia, ha impedido que te diéramos el último adiós.

Tía me va a costar pasar por tu calle y no verte asomada a tu puerta, entre las cortinas, saludando a algún vecino, fregando tu paseo, o regando tus macetas, las alegrías y los claveles que tan bellamente adornaban tu ventana y tú balcón…

Siempre te recordaré:

 Como una guapa mujer, coqueta y elegante, que cuidaba mucho su físico y su alimentación.

 Con el pelo cuidadosamente arreglado, y tu maravilloso cutis, en el que no no se marcaba ni una sola arruga…

 Recuerdo tus manos muy blancas, delicadas y muy cuidadas…  A pesar de que eras muy hacendosa y muy relimpia, para que en esa casa no hubiera ni una mota de polvo que perjudicara a tu marido.

 Perfectamente arreglada, y en el cuello siempre un bonito pañuelo para proteger tus cervicales, decías… que tantos problemas te daban…

Y, a tus hijos…, cuando eran niños, siempre los llevabas vestidos de manera impecable, al igual que a tu marido, mi tío Maxi, al que cuidaste mucho, y él a ti…

¡Formabais una bonita pareja!

Sé que tus últimos años nos fueron fáciles porque no podías superar su “ida”, pero estoy segurísima de que ya estáis los dos juntos de nuevo, y ya para siempre.

¡Descansa en paz tía!

 

(Yo, en este blog, tan solo escribía relatos, cosas alegres y fotografías de nuestro pueblo, pero el dichoso Coronavirus se ha cebado con nuestro pueblo, Zarza de Granadilla, y nos tiene a todos acongojados, y sigue llevándose a vecinos muy queridos por todos.

Y, ahora, este blog más bien parece un boletín de necrológicas… Lo siento mucho, deseo con todas mis fuerzas que todo vuelva a ser como antes...

 Qué todos los que estén enfermos se curen… En especial mi primo, que lo ha pasado muy mal, por las circunstancias que todos conocemos…

 Y, que volvamos relacionarnos con normalidad…  que la sonrisa vuelva a nuestros rostros, ya desprovistos de la mascarilla…

Mientras tanto, hasta que llegue la vacuna cumplamos todas las reglas de seguridad para que no ocurran más muertes de personas que queremos.)

 

 

 

 

1 comentario:

Evelia dijo...

Brigi las has descrito tal como era, que pena mi querida vecina Ángeles, que bonitos recuerdos tengo de ellos dos, tan cariñosos con mi familia y conmigo,. Me encantanba ir a su casa. Un beso al cielo para los dos. ��������