miércoles, 27 de julio de 2011

EL CIRUELAZO





Aunque parezca el ojo de una rana, no es lo que parece, es mi pobre ojo víctima de un "ciruelazo".

El domingo pasado quise coger una ciruela de un árbol y como no llegaba, le arree... con un palo y la ciruela vino disparada a mi ojo y me lo dejó a la "birulé". 
Pero ahí no acaba todo, me agarré a la valla de la pared y me clavé un alambre oxidado en el brazo y acabé en urgencias con la antitetánica  puesta y con la familia enfadada.

Esto me recuerda a cuando éramos pequeños que si te caías..., encima te pegaban por caerte.

Por lo visto los accidentes en el huerto están a la orden del día, así pues la próxima vez que me suceda algo, me lo callo, si es posible, ya que el ciruelazo dejó bastante huella.