viernes, 1 de julio de 2011

Juegos de mi infancia: Alza la Malla







En verano, por las noches, después de cenar jugábamos al juego de "Alza la Malla".
Este juego, no era ni más ni menos que el famoso escondite.
No sé de dónde le viene el nombre de "alza la malla".

El juego consistía: que a un niño por sorteo le tocaba "quedarse" junto a un árbol o una pared, contando hasta que los demás niños se escondían.

Al acabar de contar decía:

Roda, ronda..., el que no se haya escondido que se esconda..., que lugar y tiempo ha tenido.

Salía en busca de los niños escondidos y como estaban desperdigados por todos los rincones, solía salir un niño corriendo y al llegar al árbol gritaba:

¡Alza la malla! por mí primero y por todos mis compañeros.

Si el juego se desenvolvía de esta forma, se volvía a quedar el mismo niño.
Solía pasar que casi siempre se quedaba el más "paquete" o el más pequeño.

Si pillaba a alguno en su escondite, salían los dos corriendo y gritaba el nombre del niño localizado en su guarida y a este le tocaba quedarse.