martes, 19 de julio de 2011

Juegos de mi infancia: Que vayan todos mis criaditos...






 


En mi infancia cuando más jugábamos y armábamos algarabías eran las noches de verano.
Noches calurosas, tórridas y noches alocadas...
Después de cenar las personas mayores sacaban las sillas a la puerta y todos los vecinos "tomaban el fresco" y  se hablaban a voces de una puerta a otra.

Mi padre siempre se colocaba en la calle, al lado de la ventana de la cocina y con la luz mortecina que salía para afuera leía su novela pistolera.
Mi madre y mis tías se sentaban en medio de la calle y hablaban sin parar.
Los niños nos sentábamos en el paseo y decidíamos a que jugaríamos esa noche.

Uno de nuestros juegos preferidos era: "Que vayan todos mis criaditos."

 Todos los niños se reunían entorno a un niño que ejercía de jefe y éste decía:

-Manda "quitales"... ( no se que significa..., es posible que fuera..., no sé...,).

- Manda los frailes...

-Que vayan todos mis criaditos, mis criaditos a besarle el culo a aquella señora del vestido negro... (por ejemplo)

-Y todos los niños salíamos corriendo, y disimuladamente había que enredar a la señora y hacer lo que nos había ordenado el jefe, entre risas y empujones, cumplíamos las ordenes.

-El último que llegaba la pagaba, se ponía en forma de burro y todos los niños, a la vez que íbamos cantando la canción, le íbamos sacudiendo la pavana.

La canción era:

"Acidera..."(acedera)

 Vinagrera...

Pavo real...

"Amagal"... (amagar)

 Y no "dal"......(Dar)

Un peñisquito  (pellisquito) en el culo...

 Y a "echal" (echar) a "volal" (Volar).