miércoles, 13 de abril de 2011

ENSALADA DE PASTA Y SARDINAS A LA PLANCHA



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ENSALADA DE PASTA



Compra un paquete de pasta de caracolillos, ya sé que sólo conoces los espaguetis y los macarrones, pero te vas a la sección de pasta y si te fijas hay otras.
Y, las que yo te digo, tienen forma de caracolillos.

Bueno una vez superado este trance de tener que buscar los caracolillos.

Te vas a la sección de ahumados y compras una carpeta de salmón la más pequeña que haya, o , compras trucha ahumada, que también queda bien. 

El salmón es de color "salmón".

Ya sé que no existe el color salmón en tu mente, pero debes de acordarte de cuando comías en casa de que color era el salmón...

Y, también sé que la única razón por la no lo  compras, es, sencillamente, porque nunca se te ocurriría comprar algo diferente al filete de merluza o de gallo.



En una cazuela pon agua a hervir con sal y una hoja de laurel (si tienes).

Cuando el agua empiece a hervir le añades la pasta y un huevo (bien lavado) y la cueces a fuego lento hasta que esté blanda. Que no te quede demasiado blanda.

Una vez cocida la viertes en un  escurreverduras, para que se le vaya todo el agua.

En un bol echa:

la pasta fría, un tomate picadito, lechuga picadita, cebolla muy picadita, aceitunas negras picaditas, el salmón cortado en tiras y la clara del huevo picadita.

En un mortero machacas la yema del huevo duro y le añades aceite de oliva virgen y vinagre y se lo echas a la ensalada .



SARDINAS A LA PLANCHA:

Bueno lo voy a intentar..., en el super suele haber una pescadería, a parte de los congelados...

Hay que coger un número..., y suele haber cola...

Pues una vez allí, con tu numerito en la mano, cuando sea tu turno, probablemente detrás de una abuelilla , que son las que mejor comen, porque se saben cuidar...

Pide, 4 sardinas, a ver si te vas a hacer el valiente y pides un kilo de sardinas y tienes sardinas para un año.

Si la pescadera es amable, te las limpiará...

De lo contrario, cuando llegues a casa, coge una bolsa de plástico y unas tijeras y le abres la tripa a las sardinas, allí aparecerán las  "tripillas", rojas y marrones, huelen un poco fuerte, pero nada que no se pueda superar.

Las lavas bien bajo el grifo.

Si haces esta operación eres un campeón.

En una sartén pon aceite en el fondo y cuando esté caliente pon encima las sardinas con sal si no la tienen. ( debes preguntarle a la pescadera si traen sal las sardinas)

Le das unas vueltas hasta que estén doradas por los dos lados.

Es posible que nunca hagas este plato y también es posible que entre el repollo de ayer y las sardinas de hoy te retiren el saludo los vecinos.

Pero tú inténtalo, pues estoy segura que has hecho cosas mucho, mucho más difíciles.

De cena ensalada de pasta, pues siempre se hace  demasiada y un bio desnatado.