miércoles, 28 de septiembre de 2011

LA CHARITU (5)







Cuando la charitu llega al bar  su marido mira el reloj y le dice:

-¿Dónde has estado? Dentro de una hora tenemos el bar lleno y no has preparado ni un solo pincho.

Ella no le contesta, coge un jarrón de cristal, lo llena de agua y mete las margaritas y lo pone delante de la ventanilla de la cocina que la comunica con el bar, para no ver el careto de su marido en esa hora que falta para que lleguen los clientes.

Y él insiste:

-¿Dónde has estado? Seguro que has estado con tu amiguita del alma...
Pues menos amiguitas y canchondeos que la cosa no está para perder tiempo en bobadas. 
Ha llegado él de las patatas y él de los huevos y le he dicho que te los dejara ahí en la cocina.

-!Contestamé¡ ¿Dónde has estado? 
 En el frigorífico tienes las verduras...

Charitu sigue sin contestar a su marido, coge un delantal de detrás de la puerta, se lo pone y a continuación  se pone un pañuelo en la cabeza y enchufa la radio.
Se lava las manos y empieza a colocar los alimentos que va cocinar encima de una mesa enorme de mármol blanco que tiene en la cocina, en su cocina.

Empieza de izquierda a derecha:

1º Las espinacas, las acelgas, los calabacines, el apio, el perejil, los pimientos, los tomates, las zanahoria, las berenjenas, las cebolletas tiernas y los puerros.

2º Las patatas, los huevos y los ajos.

3º La carne picada, los morros, las orejas y los callos.

4º El chorizo, la morcilla, el codillo y el jamón.

5º Aceite de oliva, sal gorda, vinagre,vino blanco y vino tinto.

6º Las especias: laurel, tomillo, romero, clavo, pimienta etc...

Todo, perfectamente, colocado en la mesa como si fuera la paleta de un pintor.
En el centro de la mesa una enorme tabla de madera de encina para cortar los alimentos y a su derecha grandes cuchillos de acero bien afilados.
Por fin su marido la ha dejado en paz, ha llegado un cliente y le está atendiendo.
Charitu empieza con las verduras, las lava bajo el grifo y las va troceando encima de la tabla de cortar y las va colocando por colores en grandes platos de loza blanco.
 A gran velocidad pela las patatas, pica las cebollas y los puerros y los va colocando en ensaladeras de loza blanca.
Seguidamente aliña la carne picada, y con unas enormes tijeras trocea  los morros, las orejas y los callos que ayer ya dejó limpios y cocidos. 
Va colocándolos en fuentes de barro blanco.
Parte el chorizo, la morcilla , el codillo y el jamón y lo coloca en platos de loza blanca.
Muy ordenadamente de izquierda a derecha, Charitu va cocinando primero las verduritas:
Las espinacas rehogadas con pasas y piñones, las acelgas rebozadas, los calabacines a la plancha.
Tortillas de patatas con cebolla y sin cebolla.
Albóndigas, orejas, morros, callos con chorizo y morcilla de arroz.
Su manos van de un plato a otro a gran velocidad, y, muy limpia y cuidadosamente, va  pasándole por la ventanilla a su marido, sin mediar palabra, los platos cocinados.
No mira a su marido, no necesita mirarle para saber que ya se ha calmado.
Entra en la cocina para ya no salir  de allí en toda la mañana y escucha música en  Radio 3, que  es su emisora preferida.
Mientras cocina está pensando en lo que le ha dicho la Pilina de ponerse "laintelné" en casa.
Hablará con su marido a ver que le parece, le dirá que le viene muy bien a los chicos para hacer los trabajos que le mandan en el instituto.
Pero no puede plantearselo así, pues él dirá: que no quiere "laintelné" para nada.
Por experiencia ya sabe, que su marido siempre hace lo contrario de lo que ella dice o hace, entonces le dirá:
Me he encontrado con la Pilina y me ha dicho..., no se qué bobada..., de que pongamos "laintelné" en casa, que ella la ha puesto y las chicas estudian muy bien por ahí...
Y yo le he dicho: no.., no..., que ya bastante tienen con estar plantados, en cuanto pueden, delante del televisor como para comprarles ahora un ordenador...


Continuará...