lunes, 9 de mayo de 2011

COMER EN PORTUGAL


MIRANDA DO DOURO



Hoy, me es totalmente imposible hablar de comida; hoy no hay receta.
No puedo pensar en comida, perdonad, pero me suele pasar cuando veo mucha cantidad de comida en el plato, aunque no me la coma, tan solo de verla me lleno.
No puedo entender como en Portugal se come tanta cantidad, yo no he podido terminar ni medio plato.
Parece que estas de boda..., una barbaridad, repito; además lo pasas mal porque al dejar casi llena  la bandeja tan enorme de comida que te ponen, es como si le hicieras un feo al cocinero además de ser un desperdicio, en los tiempos que corren.
En una palabra, que yo creo que de  un plato para dos comen cuatro y sobra comida.
Comí bacalao a la brasa y posta de carne, en días diferentes. Platos imposibles de acabar aunque estaban deliciosos.

Hemos pasado el fin de semana en Miranda do Douro con unos amigos de Madrid. El paisaje es espectacular, el paseo en barco por los cañones de los arribes del Duero, es impresionante y los portugueses son muy agradables y educados.



Al otro lado del Duero los pueblecitos de Zamora y sus balcones a los Arribes son una maravilla. Me ha encantado el mirador de la Ermita de Fariza.
Con la vegetación de bosque mediterráneo, ahora en primavera, en todo su esplendor.
 Mucho tomillo, retama, jaras, enebros, encinas, robles, quejigos, campos de avena y amapolas.
Riachuelos con  puentes hechos con grandes losas de piedra y granito.
Pequeños huertos con paredes de piedras, colocadas en forma de V, con pequeños pozos de donde sacan el agua con una pertiga, en cuyos extremos hay una piedra y en el otro un cubo de cinz para sacar el agua.

EL DUERO

                                        AVES RAPACES (BUITRES)


Por aquí, en la zona de Sayago, te encuentras con Pequeños rebaños de ovejas churras, que están pastoreando en prados de un verdor lujurioso.
Ovejas, con cuya leche hacen un queso exquisito de forma artesanal,  totalmemte ecológico.
También ha sido muy interesante el paseito que nos dimos en un pueblecito llamado Mámoles.
Al llegar a Mámoles había dos señoras barriendo la puerta , una mayor y otra más, joven, madre e hija.
Me acerqué para preguntarle, qué camino debíamos tomar para visitar otro balcón de los arribes.
La señora muy amable, nos dijo que nos acompañaba  y así nos enseñaría la ruta de los "lagares rupestres".
Al parecer, en estas tierras, de accesos casi imposibles, se cultivaba la vid y casi todos los vecinos tenían en  su bancal una viña. 
Y para pisar la uva y hacer el vino, habían construidos en unas rocas inmensas los lagares.
Estos  constan de tres partes :
En la parte superior, al parecer hacían una especie de prensa  con un palo grande de enebro para estrujar los racimos, ya sin uvas, que han quedado después de pisarla.
 La base, que es como una gran pila de forma circular, donde pisaban la uva.
 Y una tercera parte, el pocillo, que era donde caía el mosto.
No quiero ni pensar, el tiempo  y el trabajo que les debió costar hacer estos lagares. 
Dimos un paseo delicioso y ameno, con las explicaciones que Angelines nos iba dando sobre la vegetación de la zona, nos explicó  que abundan los enebros, los que tenían una bolita, la flor, eran hembras, y los que no la tenían eran machos, nos dijo que la madera de enebro es  muy dura, muy resistente, también nos enseñó los olmos, negrillos, totalmemte secos, afectados por la enfermedad que se cargó a todos los olmos de España.
Nos enseñó una planta que se llama aluaga, que yo no conocía, es parecida a los juncos de Zarza, pero más plana.Nos dijo que antes hacían escobetas para barrer con ellas y que eran muy resistentes.
Por el cielo, revoloteando aves rapaces, milanos, buitres y algún águila, que tenían sus nidos en los cañones de los arribes.
También vimos muchas casas derruidas, que conservan las cuatros paredes hechas con grandes sillares de graníto y preciosos prados abandonados con una vegetación exuberante.
Casetas de piedra construídas para los vigilantes de la frontera de Portugal. No hay que olvidar que en  esta zona como en Extremadura se vigilaba mucho el "extraperlo", el contrabando, del café, etc.
Vimos la iglesia románica de Mámoles y allí dejamos a Angelines, con unas amigas que estaban adornando la iglesia con flores.
Pasamos cerca de  Cozcurrita y aunque mi amiga Teresa me lo había recomendado, mis queridos acompañantes se fiaron más del camarero de Fariza, que dijo que en Cozcurrita no había nada que ver.
Yo creo, que ya  sólo con ese nombre, Cozcurrita, a la fuerza tiene que ser bonito. 
Una vez más he podido comprobar lo amable y generosa que es la gente de Zamora. Ya me decían mis hijos que en la universidad, los chicos y chicas zamoranos eran encantadores.

FERMOSELLES


BODEGA DE VINO SUBTERRÁNEA , TÍPICA EN FERMOSELLES.

También visitamos Fermoselles un bonito y pintoresco pueblo. 
Y, ya en la zona de Aliste pudimos contemplar el impresionante puente de hierro que une las dos orillas del Duero. Este puente de hierro fue construido a principios del siglo pasado, en 1914 para comunicar a  las dos comarcas: Aliste y Sayago y en concreto las dos poblaciones, Villadepera y Pino.

Terminando..., una excursión muy interesante y agradable.
Zarceños, si no conocéis la zona, deberíais visitarla yo es la segunda vez que la visito y todavía no la conozco del todo, volveré.

 Está cerca y merece la pena.