martes, 15 de febrero de 2011

Nuestro hijos están cocinados con una gran dosis de: formación, educación y preparación





Puede parecer, que nuestros chicos son un pocos negados para cocinar..., pero tengo que decir en su defensa que nunca generaciones anteriores, estuvieron más preparadas, fueron más educados y respetuosos que ellos.

Nuestros chicos, después de una gran preparación, entran en le mundo laboral en unas condiciones de disponibilidad horaria, que me recuerda a tiempos en los que se trabajaba de sol a sol.
Entran a  las 9 de la mañana y regresan a casa a las 9 de la noche...
 ¿Qué ganas van a tener de cocinar...?
Nunca se ha exigido tanta preparación para poder trabajar :
Licenciatura, idiomas, formación profesional, masters, dominio de la informática,y por si fuera poco experiencia laboral.
¿ Pero a dónde vamos a llegar...?
Vamos para atrás como los cangrejos.
Nunca se ha pagado tanto por una vivienda.
Tienen que vivir en pisos compartidos porque los alquileres son abusivos.
Yo me considero una analfabeta funcional al lado de cualquiera de ellos...
Si con este blog contribuyo a que la cocina sea un poco más llevadera, pues, bien y si no... pues a seguir preparando "tapers"(tuppers)...

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy pero que muy de acuerdo.

luz rodriguez garmon dijo...

Yo creo que eres un poco planda con los chicos de ahora. Vale que no lo tienen muy fácil con la crisis, pero, cómo lo teníamos nosotros cuando con 12,13,14 años, hacíamos la compra, fregábamos los cacharros, cuidábamos de algún hermano/a pequeño, lo bañábamos, llevábamos al cole... Menuda preparación teníamos!!. Claro, así cuando nos independeizábamos, la mayoría para casarnos (menuda independencia), estábamos preparadísimos para todas esas labores, y lo hacíamos de forma muy natural.

luz rodriguez garmon dijo...

He cometido un error, donde pone "planda", debe poner "blanda"...
Por si no lo habíais entendido,
je, je

Brigida dijo...

Luz, estoy hablando de los jóvenes que trabajan en la empresa privada.
Y no es ahora por la crisis. Ya llevan tiempo en esta situación de explotación a la que están sometidos, en cuanto a horarios de trabajo, disponibilidad y exigencia en la formación.